VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

20 dic. 2014

PARA LOS DETRACTORES DE LA NAVIDAD.



Todos los años quedo absorto al leer en miles de sitios que hay gente que odia la Navidad por aquello de reunirse la familia, disimular, los roces, la hipocresía y los malos rollos.
Pero chico, ¿tú qué famila tienes? El problema no es la Navidad. El problema es que tu familia es la de la matanza de Texas.
Ya se necesita ser cazurro para llevarte mal con la familia. Que puede ser normal, vale. Pero si no te llevas bien no sé quién es el que dice "vamos a reunirnos todos los que nos llevamos mal para armal el belén".

En mi familia, como en la mayoría de de ellas, nos reunimos los del día a día, los del codo con codo. No llamamos a primos que no hemos visto en todo el año ni tenemos familia en Pernanbuco.

Todo se desarrolla de la manera normal e inteligente. Por una parte, mi madre empeñada año tras año a que explotemos de tanta comida. Y eso que se pasa el año llamándome gordo de mierda!
Nunca logramos ver el color del tapete de la cantidad de alimentos que hay sobre ella. La mayoría son ibéricos aunque en el origen ponga Laponia. Hay alimentos que durante el año no sabemos de su existencia: mermelada de pétalos de rosa o de violetas que se untan en la tosta junto al Foie, osea, cirrosis hepática de pato.
Como nunca bebemos vino y en esta ocasión compramos unos que su precio oscila lo mismo que una bicicleta en Ciudad Real, a los diez minutos estamos muertos de sueño comiendo como zombies sin ser conscientes de ello. Cuanto más comemos, más sed tenemos y más borracho estamos. A veces hemos creido estar en la misa del Gallo y estábamos en el garaje cara al extintor.

La frase más repetida es: "qué bueno está esto" y "no os atiborreis que aún quedan los segundos".
Nos empeñabos en vestirnos de gala y siempre acabamos manchándonos las prendas. Mi madre se levanta y enseguida nos unta de talco a todos. Una vez invitamos a un amigo negro y salió de la cena como Michael Jackson de adulto.

Cuando estamos comiendo a dos carrillos como posesos siempre hay alguien que exclama "Con el hambre que hay en el Mundo, pobres negritos". Excepto el día que fue mi amigro negro, que comía a dos carrillos.

Mientras, en la telebasura, comienzan a bombardearnos con anuncios de gente pobre, hambrunas, niños sin futuro y asociaciones para los que mueren de hambre o de cualquier enfermedad infecciosa. Ahí es donde cambiamos al La 1 que no hacen propaganda.
Después de la cena de Nochebuena, hartos como ceporros y colocados como becerros, mi madre comienza a explicarnos el menú del día siguiente, Navidad. Y ahí, una coral de eructos pone fin a una noche que es el principio de un bello empacho que comenzará a ceder a partir del 7 de Enero.









1 comentario:

  1. Mientras exista la sal de frutas Eno trataremos de sobrellevar la situación con dignidad...

    ResponderEliminar