VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

19 ene. 2018

MÁS GENTE RARA QUE NOS ATRAEN


           Sin comentarios.... No sé si es peor el invento o las caras de ellos.

            Jose Luís se vistió de lámpara porque quería ser L´amparín. No coló...

                 Facunda Gasó confundió su colonia por cloroformo y cayó muerta en el coche. Después
                 dijo que le tenía alergia al tapizado del auto.

  Paquita Vanguard rellenaba la Declaración de Hacienda en el Wc porque aquello era para cagarse de
   pena. En esta foto le sale a deber.

 Luciana Formosa confundió su vaso de leche matutino por almidón y jamás recuperó el gesto normal ni pudo doblar la espalda.

        Las hermanas Carcajo tenían tanto pelo en el moño como en la raja de abajo


 Virtudes quería hacer ballet y su padre le hizo para su cumple una tarta que figuraba ella de bailarina y le dijo: La vida hará contigo lo que tú con la tarta: te comerá viva, so cabrona.

 Ataulfo y Anastasia no paraban de practicar sexo. Se quedaron sin dientes de tanto felar. El cura les impuso una dura penitencia: decirle a todo el mundo lo perdidos que estaban. Ellos lo hicieron en forma de canción. Por joder, supongo...

 
    Marisa se deshizo de su amante colocándole en el acordeón un cable pelado de 10 mil voltios.
    Aquí la instantanea de cuando comenzaba a cantar "La del soto del Parral".



Albóndigo Garcia fue expulsado del cole cuando dijo que se pasaba el día tocándose la flauta. Tuvo que mandar esta foto para que se dieran cuanta que se tocaba la flauta él mismo porque nadie lo escuchaba.


La pequeña Annetta estaba más sorda que un ajo. Le ponían a Monica Naranjo a todo volumen berreando y ella, pegada al altavoz, comentaba: "Oigo voces".

16 ene. 2018

LAS CAJERAS LLEVAN EL ODIO EN EL ALMA


Y no les echo la culpa. Ser cajer@ es tener que lidiar día a día con la asquerosa raza humana con la cual tengo la agonía de pertenecer. Y da igual que sea en Mercadona, Carrefour o  Día, con pocas excepciones están hasta el papo de nosotros. Y nosotros de ellas. Es como el Ñu y lo que coño coman: enemigos.

Compras de todo y casinunca falta congelado. Sabes que es una cuestión de tiempo y temperatura. Cuando antes llegues a la caja, lo pasen por la cinta y lo metas en la bolsa térmica, mejor se mantendrá la cadena del frío. Y es entonces cuando piensas la suerte que tienen los esquimales y lo que se lo tiene que currar Ikea para hacer muebles redondos que quepan en el igloo.

Te pones en la cola, única o varias colas, y te encuentras que el hijoputa de delante de ti es más lento que una morsa moribunda cazando calamares. Va tan lento poniendo las cosas sobre la cinta que crees que va a retroceder al pasado. Y es más, cuando la cajera está pasando sus productos, no los mete en la bolsa, se queda quieto como bobalicón y cuando le dicen el precio saca con lentitud su cartera y empieza a contar las monedas. Hasta que no recibe el cambio no empaqueta. Y cuando lo hace se le pudre la comida en la cinta. Y eso si tienes suerte y no comienza a mirar, sin apartarse, el ticket para ver si está todo bien y correcto.
Mientras, tú, ves como las otras colas se mueven más aprisa que la de Nacho Vidal.

Pese a que sus pertenencias siguen en la cinta de la caja, la cajera, mala como un dolor de muelas, comienza a pasar tus productos adquiridos a velocidad de vértigo juntándose con los de la persona anterior que sigue embelesada mirando el puto ticket. Tan veloz, que hace toser al lector infrarrojo que más que leer los codigos de barras los adivina.
Por si la tragedia no fuera bastante, el de atrás de tí comienza a poner sus cosas en la cinta mezclando sus productos con los tuyos e, incluso, prensa tus últimos productos con sus manitas en plan "deja sitio, coño", que te volverías y le meterías una berenjena en todo el coño mientras con los ojos inyectados en sangre le rechinarías entre dientes "sufreeee, perraaaaaa...."

Es lo más parecido a hacer un trío: uno delante, otro detrás de ti metiéndote prisa y, por si la cosa no pintaba bien, la cajera con mas rimmel que el aborto de una mona y el pelo cardado como el algodón dulce de feria de pueblo, te dice el precio, te da el ticket y te pregunta si tienes el coche dentro.
Sí, dentro de tu moño laqueado, mala pécora.

Qué gente más imbécil, que cajeras más desagradables y que maña tienen pasando los productor por el lector y la cinta. No son humanos....

5 ene. 2018

NUEVOS AMIGOS ENTRAÑABLES

CIELO E INFIERNO



Sin entrar en polémicas de si existe Dios, el Demonio, el Cielo o el Infierno, ya que es una cuestión de creencias y hay que respetarlo, vamos a filosofar con el concepto erróneo de Cielo e Infierno.

La gente dice: "Yo no quiero ir al Cielo, qué rollo, yo prefiero el Infierno que es donde está la fiesta". Craso error. En el Cielo se supone que estará todo lo que te gusta. En cambio, en el Infierno, se supone que es la ausencia de lo que te gusta y la presencia de lo que te aterra.

También hay gente que no cree en Dios pero...rinden culto al Diablo! ¿Cómo se come eso?¿Crees o no?

En el Cielo podrás cometer todos los excesos que quieras porque te lo has ganado a pulso. En el Infierno sólo te espera dolor y escenas escabrosas: tu pareja enculada por un macho cabrío de dimensiones descumunales, tu hijo despellejado para usar su piel como papel pintado rollo años 70s, tú comiendo exclusivamente comida de diseño de Ferran Adriá y otros estafadores, platos gigantes con mínimas raciones de algo parecido a la comida y, lo peor, que antes de cada plato te darán las explicaciones sobre texturas y sabores en diez idiomas al menos. En el Infierno te encontrarás lleno de bellezones que no tendrán sexo con lo cual te pondrán cachondo pero no podrás hacer nada mientras del Cielo te cae semen y flujos de los folladores que se han portado bien.
Veganos que cada segundo te repiten que lo son y que estas equivocado de comer carne. Te insultan y te agreden con trozos de Tofu reseco.
En el Infierno solo se verá Tele5. Las paredes y suelos están construidos de mierda fétida. Y no lo digo yo, lo dice, por ejemplo, María Nieves, la mujer que estuvo 3 horas en el infierno y vivió para contarlo.
"Fue horroroso - comenta Maria Nieves con la mirada perdida en la Nada - Había fuego, políticos catalanes queriendo catalanizar Bangkok, disparos de diarrea gigantes que te embadurnaban cada 10 minutos, sangre de bebés que se arrastraban intentando salir de una Thermomix gigante, millones de personas muertas con halitosis que empañaban hasta las gafas y una especie de Ikea interminable, lleno de gente empujando en donde en lugar de objetos decorativos y muebles, solo habían facturas impagadas mientras que, por megafonía, no paraban de contactar conmigo Orange, RACE y banco de Sabadell...Un horror".

Maria Nieves lleva días sin dormir, bebiendo, fumando y sin parar de parir.....



4 ene. 2018

GENTE QUE SE QUEDA EN EL MEDIO


Todos hemos sido víctimas de esas personas con el poder matemático de quedarse en mitad de un sitio de paso: justo en una puerta, andando por el pasillo, dejando el carro de la compra en medio del comercio... Son personas molestamente matematicas capaces de desarrollar equaciones de alto grado para taponar cualquier sitio público.

Gente que camina lenta por un largo pasillo en la cual no puedes adelantar ni por la derecha ni por la izquierda. Ocupa justamente el medio del pasillo con una precisión milimétrica. Como en las carreras de autos, intentas adelantar, zigzaguear o pasar por entre las piernas....imposible. Y lo peor: que son personas lentas, agónicas, perezosas....El pasillo se te hace más largo que el del resplandor. Estas personas suelen ser vistas en hospitales, vías de escape y terminales de avión.

Otras personas que parecen el Jueves son las que cruzan el carro de la compra en una gran superficie, en uno de los pasillos. Miran los estantes dejando el carro justo en medio, de manera calculada tipo NASA. Y no digamos aquellos que, el día de más afluencia de compradores del Carrefour, hacen tapón cuando se encunetran con amigos y, en vez de apartarse a un lado, se quedan hablando de estupideces en mitad del cogollo y el maremagnum de personas. Ya les puedes llamar la atención que te miran como si fueras loco. Te recuerdan a los castores desviando el flujo del rio con sus galerias de ramas y mieda. La diferencia es que estos tienen una buena hostia en toda la cara con la mano abierta y llena de chinchetas. La falta de educación por su parte se merece que alguien coja carrerila y estampe su carro contra los suyos.

Otro imbécil tipificado es aquel ser asqueroso que se para a hablar por teléfono móvil en el quicio de una puerta de entrada o salida. Da igual que sea la de Urgencias, la de bomberos o la de Alcalá Meco. Te tapona e impide el paso de cualquier persona. Pero esto es un arte. Pararse justo en medio, bajo el quicio, sin espacio ni movilidad, ni siquiera en estado de alerta, es de ser muy preciso.

El "Perdone" casi ni lo oyen porque se abstraen de manera radical y solo te dedican un gesto bobalicón acompañado de la onomatopeya "Ee...."


29 nov. 2017

CAPERUCITA ROJA


La pequeña Caperucita vivía cerca del bosque con su madre, una activista de UGT, viuda, al que los falangistas mataron a su marido por decir sandeces.
Su abuelita, una anarquista que no se aguantaba ni ella, vivía en el fondo del bosque porque era mucho de eso de meditar, la introspección y los chacras. Eso sí, no daba palo al agua, la lagarta.
Echaba las cartas y luego las tenía que recoger del suelo.
La madre de Caperuicta dejó de imprimir panfletos revolucionarios y banderas estrelladas para los catalanistas y encargó un cometido a Caperucita, llamada así porque llevaba una capa con capucha que le disimulaba la hidrocefalia.

- Caperucita, querdida - dijo la madre mientras metía viandas en la cesta - Debes llevar esta cestita con comida a tu abuelita ya que la tiparraca no enciende el fogón ni para hacer señales de humo.
- ¿Qué hay en la cestita, mamolín?
- Tofu, gérmen de trigo, queso feta, zanahorias, germinados, lentejas y otras tonterías. se cree tu abuela que ha esta edad va ha hacer la fotosíntesis...
- Pero ¿Que la abueilita tiene un retraso, mamá?
- Tu abuela en tal de tocarme el coño es capaz de comer sillas de enea... Caperucita, toma la cesta y ten cuidado en el bosque que entre el lobo, los pederastas y los gays haciendo cruising la cosa está muy mal, mijita.
- No te preocupes, mamolín - le respondó Caperucita - Iré con cuidado y no me distraeré pegando patadas a las ranas en el tórax.
- Dame un beso, hija mía. dale recuerdos a la abuela y dile de mi parte cuándo le entrará el conocimiento y se irá a vivir a un piso de Vpo.

Dicho y hecho, Caperucita se adentró en el bosque canturreando canciones de la Katy Perry mientras llevaba cuidadosamente la cestita para su abuelita.
El sol penetraba por entre los árboles y el agua del pequeño arroyo marcaba el camino hasta casa de la abuela, acompañada de los trinos de los pájaros y el sonido de las hojas en el suelo.
Al rato, Caperucita se encontró con el lobo que descansaba bajo un árbol. El lobo la vió y, sin levantarse, saludó a Caperucita.

- Buenos días, Caperucita. ¿Dónde vas tan cargada?
- A casa de la casquivana de mi abuelita que tiene un pie chungo y no puede salir a que le pegue el aire a la braga.
- ¿Y qué llevas en esa cestita?
- Productos veganos.
- Hay que joderse, la puta abuela. Qué pretende, ¿no morirse nunca? Porque comiendo eso quizá viva más años pero....vaya mierda de vida.
- Bueno, señor Lobo, debo dejarle. No puedo entretenerme porque a la una y media empieza "Mujeres, hombres y viceversa" y hoy eligen a la puta mayor y al macarra más chano.
- Adiós, Caperucita! saluda a la retrasada de tu abuela. espero que no le hayas llevado pepinos que tiene mucho vicio la vieja.

Y Caperucita continuó su viaje por el bosque. Pero al lobo se le ocurrió una brillante idea. Como Caperucita estaba tan tierna, valía la pena hincarle el diente y pensó un plan. Atajaría por un camino hasta llegar antes que ella a casa de la abuela. Así mataría a ésta y luego se comería a Caperucita.
Así que el Lobo corrió como alma que lleva el diablo y casi llegando frenó en seco y se dijo: "Yo soy imbécil perdido! Para qué corro si me podía haber zampado a Caperucita mientras hablaba con ella en el Bosque!!!! No doy una, joder. Ahora tengo que comerme antes a la vieja.

Y así lo hizo. Entró, se la comió y, poniéndose las ropas de ésta se metió en la cama a esperar a Caperucita que se demoró porque le dió por mear en los agujeros de los hormigueros.

( Toc, Toc....)

- ¿Quién es? - dijo el lobo disfrazado de abuelita metido en la cama.
- Soy Caperucita, abuelita.
- Pasa hijita, pasa.
- Abuelita....que mala cara haces....Estás verde...

El Lobo empezó a llorar enfadado.

- ¿Mala cara? Por tu culpa me he tenido que comer a tu abuela para despistarte y comerte a ti pero la puta abuela estaba tan correosa que ahora tengo las agonías de la muerte. ¡Qué asco de vieja! Me repite más que el ajoaceite y ya llevo dos frascos de sal de frutas Eno. Qué agonía! Eso no era carne! Tu abuela era cecina pura! Era como comer cornas de jamón!

Y el lobo se fue bosque adentro, sin parar de tener arcadas y haciendo eses del malestar y dolor de tripa que tenía mientras Caperucita se quedó perpleja a los pies de la vacía cama hasta que se recuperó y volvió a su casa saludando a los gays que hacian cruising.