VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

22 jun. 2014

OLORES CORPORALES EXTREMOS


Queridos amiguitos. El olor corporal es algo normal en cualquier ser vivo. Otra cosa distinta es aquella persona de poca higiene que huele a choto de cabra y parece que se haya escondido por todo el cuerpo trozos de queso Cammembert o Roquefort.
Pero vamos a hablar de los olores corporales de cualquier ser normal y limpio que, a veces, por razones externas o internas huele mal.
De esta gran lista de olores sólo haremos referencia a los más extremos.

Empezaremos con uno ligero pero letal: El luto de las uñas de los pies.En un primer momento no significa que seas guarro, pero al andar todo el día, usar calcetines, etc...puede quedar en el interior de la uñeta una pastita negra, a priori indefensa, que puede ser mortal cuando la sacamos de su medio y nos la llevamos a la nariz. Es un tufo concentrado muy parecido al proceso de descomposición de la rata de alcantarilla local.

Otro olor extremo, éste más típico del verano, es el llamado "requesón de ingle" que tiene notas aromáticas de la cocina francesa con su nata agria y derivados. Este olor se distinge con matices ligeros cuando nos rascamos la raja del culo y nos olemos las uñas. Es la sensación olorosa del vómito agrio de un niño recién nacido después de mamar. Pero, ojo, es adictivo. Lo hueles, te dan arcadas y lo vuelves a oler más de tres veces. También depende de la dirección con la que te limpies el culo.

Pero el olor más asqueroso de grado diez es para los "Pa´luegos" (comida que queda entre los dientes) retestinados. Son trozos de comida que, pese a la higiene bucal, se quedan recluidos entre dos dientes por un tiempo indefinido. Aunque hay variedad, los más habituales suelen ser tozos de chorizo, carne y, en menor medida, el resto de algún vegetal. La saliva hace el resto. Y cuando menos te lo esperas, se encabrita el trocito de carne, la lengua lo detecta como un perro policía y la uña, una vez más, hace el resto extrayendo el trozo. Te lo tragues o lo huelas, da igual. Su olor sólo es comparable con los perros muertos e hinchados de las cunetas de las autovías o los medio-gatitos partidos por la mitad y aplastados repetidamente de la línea discontínua de las carreteras secundarias donde pega el sol. Es lo peor de lo peor. El número uno de las arcadas.

Otro olor que es más sabor que olor, todo hay que decirlo, es cuando te viene un erupto con contenido gástrico que te hace vomitar sin salir de la boca y te lo vuelves a tragar. Escuece, quema y huele al mismo infierno. El dolor en el pecho, a la entrada del estómago es bestial. Aquí se junta dolor, olor, sabor...

Sería muy fácil hablar de genitales pero lo obviaremos porque un genital limpio siempre debe oler a marisco fresco: chirlas, en el caso de las mujeres y a percebes en el caso de los hombres.

El olor de la cera de los oídos, a no ser de que se trate de una enfermendad, suele ser ínsípido. Del 1 al 10 seguramente sería el 1.

El sobaco. Ese gran favorito de nuestra temática. Los hay desde ligeramente olorosos hasta el llamado "Onios Field Forever" u olor a cebolla frita por un leproso.

El cuerpo suelta feromonas.Las feromonas son sustancias químicas segregadas por los seres vivos con el fin de provocar comportamientos específicos en otros individuos de la misma especie. Las feromonas se comportan como un medio de transmisión de señales que pueden ser tanto volátiles como no volátiles.

El olor de un cuerpo tiene algo de atractivo y a la vez desagradable, pero eso nos hace enamorarnos. Pero no hay amor que resista un "Pa´luego" o una ventosidad. El amor....también es volátil.....

No hay comentarios:

Publicar un comentario