VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

27 jun. 2014

EXPLICAR LA MUERTE A LOS NIÑOS.


Si Dios no existiera se debería inventar. ¿Por qué? Pues por dos grandes razones:

- Para acudir en su auxilio cuando tenemos un problema.
- Para cagarnos en él cuando no nos lo concede.

A día de hoy a los niños ya se le dan clases de educación sexual de forma natural, sin tapujos y sin la presencia de la ya jubilada cigüeña. Es algo a lo que, tarde o temprano nos debemos enfrentar y más vale estar bien informados, aunque a los niños no creo que les haga mucha falta aprender más porque dan por culo perfectamente.

Pero con respecto a la Muerte, ya no se educa para "evitarles" traumas cuando, por suerte o por desgracia, todos vamos a morir. Todos. No quedaremos ninguno.

Esa es la verdadera historia pendiente de la Humanidad. El aleccionarnos para afrontar la muerte como algo natural e inevitable. Porque, follar, no todos follan, pero morirse, ahí vamos todos de cabeza. De hecho, la vida es una enfermedad terminal.

Nada de eso de que "el abuelito se ha dormido y va a subir al Cielo con unas alitas". El abuelo está capút. Se ha muerto. Si lleva alas es porque ha mutado a vencejo.

La muerte es algo natural. Puede pillar por sorpresa el  momento pero no la actitud.

"A tu mascota Puppy le ha entrado sueño y tenemos que entarrarla en el jardin para que esté fresquita". El niño se daba cuenta a lo largo del tiempo que era demasiado sueño para una cobaya. Y de ahí surge el horror y el esperpento. Puppy está muerta.

No sabemos lo que hay detrás de la muerte. Algunos dicen que nada, otros que nos volvemos a reencarnar, otros que nos vemos todos en el Cielo y otros, como yo, pensamos que morir es cambiar de dimensión.

Según la Teoría de la Cuerdas, hay muchas más dimensiones de las que sabemos. Una de ella puede ser la muerte. Lo que no sabemos es cómo es la vida al otro lado.
Paraece ciencia ficción o una locura. Pero ¿No es una locura reencarnarse, resucitar o morir sin más?

Si nos fijamos bien, es impactante cómo un gusano puede hacer un capullo, desaparecer y salir convertido en mariposa ( bueno, en un polillón asqueroso....) es verdaderamente un milagro. Un absurdo milagro.

Pero estamos tan negados para la muerte que no nos queremos abrir o, simplemente, plantearnos la idea de dejar de vivir.

Tampoco es cuestión de asustar a la peña infantil.

"Niñitos, un día vuestro papá y vuestra mamá, que tanto quereis, morirán. Si sois mayores os dejarán solos y llenos de deudas. Si os pilla de pequeños, os ireis a vivir con tia Agatha, la del bigote pinchoso que solo hace que ir a misa y rezar con los compact disc del Papa.
Mientras seguís llorándoles, ellos se empezarán a descomponer y a ser comido por sus propios gusanos que después se comeran unos a otros hasta que solo quede uno del tamaño de una polla y se muera de empacho. Y si a tu papá o tu abuelita es incinerada, unas llamas gigantes le desollarán la piel, la carne, los tendones, las vísceras y los huesos que se os dará a las horas en forma de cenizas planteándonos qué coño hacemos con ellas y cómo nos desaremos de esa guarrada. Y mientras, a llorar, coño, te has quedado huerfanito como el capullo de Tom Sayer."

Hay que decirles la verdad. Ya es un palo cuando te dicen que los Reyes Magos no existen para que después te golpeen con otra mentira.

Niños del mundo! Iros a tomar por culo!

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