VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

21 jul. 2016

EL GIMNASIO PERFECTO



El gimnasio es para perdedores. Por qué. Porque nadie se ha molestado en hacer un gimnasio como Dios manda.
¿Ningún emprendedor se ha dado cuenta que entrar por primera vez a un gimnasio es lo que echa atrás?

Un buen día tú, sedentario de mi vida, decides ponerte mínimamente en forma para evitar un deterioro de tu cuerpo. Más concretamente cuando el vientre ya te impide verte el nabo. Tú y tus kilos de más entran al gimnasio para apuntarte y hacer una seguida (aunque sepas que te va a durar la ilusión apenas medio mes). Ves desde lejos a gente que ni puta falta le hace estar ahí. Cuerpos esbeltos, proporcionados, musculados....y te preguntas: qué hará la foca monje entre tanto cachas.

Cierto. No hay sensación más propicia para comenzar una matanza que entrar a un sitio donde hasta el portero está más buenorro que tú.

Por ello, yo propongo un gimnasio partido en tres estancias estancas, cada una individual y de acceso diferenciado. La primera para gente que empieza, sin ningún tipo apolíneo. Solo obesos, delgados y deformes. El batallón de "lo voy a intentar".

El segundo gimnasio estanco sería los que superan la primera parte y le cogen gustillo a eso de estar en forma. Gente normal, de a pie, de las medidas imperfectas pero con alma sana. Ya se nota algo...

El tercero sería el gimnasio que todos conocemos. El de la élite, el de esos seres que no follan por no despeinarse, que toman batidos de proteinas porque creen que vivirán eternamente, los que se miran al espejo constantemente y no se pajean por no manchar el cristal del gym, los que se crecen con su propia imagen y sudan mucho, los que se depilan y, no solo marcan paquete, sino que marcan hasta los pelos del culo.

Cada uno en su sitio. Así, ni los cachas se burlan de los gorditos, ni los flacos intentan matar a los fibrados y, lo más importante, la gente de a pie no tendría que asistir con bochorno a esas muestras de musculación ante el espejo de ese puñado de narcisistas que su mayor logro en la vida sería pegar vueltas a una farola hasta darse por culo ellos mismos.

Y es que, creerse que eso es vida sana es una estupidez. Mueren más haciendo deporte que en el sofá. La media de vida de un aficionado al gimnasio al de un sedentario a penas es de 2 años más.
Y lo peor, no poder comerse un pastel, medir las calorías, controlarse las constantes e ir diariamente al gimnasio NO ES CALIDAD DE VIDA, ES VIGOREXIA.



No hay comentarios:

Publicar un comentario