VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

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12 jun. 2016

ANIMALISMOS



Hoy os iba a hablar de los ataques de tos en la mosca blanca del albaricoque pero, finalmente, me decidí a hablaros sobre estas personas fanáticas de los animales.

Antes de empezar deciros que soy un defensor de los animales. Me encantan los gatitos pero cualquier animal me parece, muchas veces, mejor que un ser humano convencional.

Esto no exime de que no me agraden los fanatismos de ningún tipo. Un animal es un animal. Se le debe respeto y cariño. Pero un animal no es mi hijo ni mi familia por mucho que yo lo quiera.
Ya no vale la manida frase de "hay animales mejor que muchas personas". Por supuesto. Adopta una rata.

Pero algo falla en la Sociedad cuando mucha gente se muere de hambre literalmente mientras en las estanterías de los comercios vemos comida "gourmet" para animales. Diferentes texturas, olores, sabores, colores y presentaciones...para un animal que , el comer, lo encuentra una necesidad básica. Punto.
Y que decir tiene de las personas, con todo mis respetos, que en vez de invertir un voto en sacar a la Sociedad adelante y de que las personas podamos encontrar trabajo y tener el derecho a un hogar, deciden dar su voto a un partido animalista.

Dime, si te quedas en paro ¿Seguirás dándole botes de carne gourmet a tu mascota o intentarás primero comer tú y darle a tu mascota las sobras o, simplemente, el pienso normal?

No se trata de amar pasionalmente a un animal o romperle el pecho de una patada. Se trata de querer y respetar a un animal sin descuidar el trato humano. Cuando todos estemos bien y con trabajo, ya votaremos por mejorar la vida de los animales.

Sí, eso adorables animales que los sacamos de su hábitat para goce y deleite de nuestros niños en los zoos. Estos simpáticos animales que algunos se empeñan en humanizar poniéndoles pirris, vestiditos e incluso botitas. ¿Eso es querer a un animal?¿De verdad?.....

Querer a un animal parte por llevarle al veterinario, darle cariño y dejarle libertad. No son un  juguete, un objeto de colección ni un consolador de nuestras inseguridades con otras personas.
La "loca de los gatos" se decía así porque todas sus frustraciones las abocaba al cuidado enfermizo de los animales evitando que las demás personas le hiciesen daño.

Algo falla en esta Sociedad cuando, en vez de arreglar los graves problemas de convivencia, se decide por mutilar, adueñar y someter a los animales a nuestro antojo con la tonta excusa de "Amo a los animales".

Yo amo a los animales. Por eso los dejo libres.


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