VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

16 may. 2014

LA TECNOLOGÍA NOS HARÁ INFELICES


Alguien dijo, en el pasado, que la tecnología nos haría libres y, por tanto, felices. Craso error. Las conversaciones a nivel de calle, de bares o de trasporte público han cambiado. Ahora sólo oyes términos en inglés que hace pocos años nadie se atrevería a pronunciar: Whassup, Twitter, Tablet, gigas, Terabyte, email, web, portabilidad, Smartphone, blogger, etc...

Y tenemos que tener todos todo lo que sale. Y lo que sale nuevo ya es historia a la semana. Actualizaciones, 4.0, nueva versión, clónicos, Apple, Mac... Y cada día estamos más cerca de los que están lejos. Y más lejos de los que están cerca.

Y viendo la Tv de plasma en casa que, a propósito, ya han salido las de 3D, las curvadas y las de plaquetas, con lo cual la mia es obsoleta total, vi un reportaje de una tribu perdida no sé dónde que jugaban al futbol con una cabeza de mandril reseco. ¡Y eran felices!
Las sonrisas iluminaban sus caras. Reían, cantaban cosas estúpidas y bailaban al son de los palos hechos con cañas de cocotero enano. Se lo pasaban bien!

Y yo estaba agobiado porque no se me bajaba un video del Youtube en menos de un minuto. Y eso me dió que pensar.
Esta gente, cuanto menos tienen, más felices son. Se distraen viendo como los escarabajos peloteros hacen bolitas con sus propias heces o como los micos se acicalan quitándose las pulgas unos a otros.
Cazaban con unas flechas que daban más susto que daño y las emponzoñaban en la punta con un tal veneno de araña cabezuda de Tololó. Comían de lo que había: mono frito con ajos, topo con peras, musaraña con pure de grillos cebolleros, lagarto con coco...

Mientras mi pareja y yo estábamos sentados el uno junto al otro, cada uno con su movil, sin mirarnos ni hablarnos. Pero habia amor. Un amor frío, desangelado, calculador....pero era amor.

Los de la tribu mostraban su amor sacrificando gallinas raras y celebrando bailes en honor a cualquier cosa absurda: el espíritu de un cocotero, al dios de la fertilidad, al chaman de la tribu que cumplía 136 años, a las ranas disléxicas que saltaban de lado....lo que fuera. Pero todo era una celebración, un acto compartido. ¡Incluso se miraban a la cara unos a otros!!!!!!!!

Pronto mataron una rata y se pintaron la cara con su sangre y algo de arcilla. La fiesta estaba montada. Bailes, gritos, sacrificios de poca monta, ritos de iniciación, cánticos a los muertos de ataques de tos, circuncisiones masivas, etc...

Y cuando apagué la Tv y me bajé a comprar algo de cena, vi en las terrazas de los bares a la gente en silencio "chateando", con sus móviles como alienados.
Era la sensación de abducidos. De aislamiento. De soledad tecnológica. No había humanidad....

Y desee estar en la tribu, sin cobertura, sin ordenadores. bebiendo pis de buey y comiendo tortitas de yuca y saliva de mujer desdentada....porque eso es la vida y no lo que tengo en mi ciudad. Un montón de zombies que hablan solos por las calles, que van con cascos oyendo música sin escuchar los murmullos, el tráfico o los gritos de los niños... Hermosa ciudad de muertos vivientes. Todos conectados...todos solos.....



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