VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

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2 sept. 2013

EL ESCANDALOSO CASO DE LA NIÑA-RAMERA ECLIPSADA POR ANA FRANK


Poco se supo de la pequeña Carolina Kaffeeehaus, hija de Uwe Potorro y Edith Fastervergen pese al peso político que tuvo en la época nazi que vivió al mismo tiempo la pequeña Ana Frank.

El  diario de Ana Frank contaba pobres peripecias de esta niña judia perseguida por los nazis y escondida en un desván a merced de ser descubierta y gaseada por los seguidores de Hitler. Una historia desgarradora y asfixiante que nos contaba entre el 12 de Junio de 1942 hasta el 1 de Agosto de 1944 la supervivencia de estas pobres personas señaladas por el simple hecho de ser judías.

Lo que no nos ha contado la historia es la pecaminosa vida de otra niña: la pequeña, pero zorra, Caroline Kaffeehaus, una pequeña niña nazi de apenas 6 añitos, usada por la Gestapo, que usaba sus clases de claqué con adviesas intenciones.

Una de ellas era transmitir en clave morse la situación de los judios escondidos gracias a su gracil taconeo de claqué. La niña de satanás se ponía a bailar en medio de la calle y, gracias a sus ágiles pasos, daba en morse las coordenadas de los judios escondidos.

Es más, la niña se prestaba en el arte del camuflaje y se hacía pasar muchas veces por niña judía abandonada. Comenzaba a llorar en plena calle diciendo cosas como: "Mamá, dónde estás!" , "Tengo miedo" o "Falafel" enterneciendo a los judios escondidos en sótanos, falsas paredes y buhardilladas.
La niña convivía con ellos intentando, como todos, hacer el mínimo de ruido cuando los perros de la Gestapo iban a la caza y captura de esta gente. En el momento cúlmen, cuando los policias de la SS estaban cerca de donde se hallaban los judíos escondidos, la niña se ponía a bailar claqué al compás de una sonora pandereta que guardaba bajo su pequeño can can.

Los judíos, aterrados, no sabían que hacer y eran vilmente cazados y apresados por los nazis ( De ahí viene la frase de la canción: "Nazi compare to You".

Como veis, la niña era de órdago. Ella y sus zapatitos de charol hicieron más daño que mil topos en una presa.

La pobre Ana Frank murió de tifus cuando la deportaron a Bergen-Belsen junto a su hermana pero, ¿qué final tuvo la pequeña Caroline Kaffeehaus?

Cuando cayó el Imperio Nazi, la pequeña Caroline huyó. Pero esto le sirvió de bien poco porque se internó en los bosques de Colonia y fue violada por trece vagabundos. Una vez abandonada, un oso le arrancó una pierna de una dentellada y, moribunda, la niña fue desangrándose por el bosque dándose por rendida, justamente, encima de un hormiguero y bajo un avispero. No quedó nada de ella excepto uno de sus zapatitos de charol que fue violado repetidas veces por un topo rosado de cabeza verde.

Un final de mierda para una vida llena de traiciones e hipocresía. Aún te pasó poco, Caroline.



2 comentarios:

  1. Jajaja.... En los primeros párrafos creía q era una historia cierta, que retorcido lo de una niña q hace mensajes morse con el claque. Asombroso e insuperable, me ha entrado hasta mal rollo, jajaja...

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  2. Tuvo la muerte que se merecía. Aún le pasa poco.

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