VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

22 dic. 2013

YO TUVE RELACIONES SEXUALES CON BRUCE LEE.


Han pasado ya muchos años y es hora de abrir mi corazón a las gentes. Yo tuve relaciones sexuales con el maestro del Kung Fu, Bruce Lee.
No digo que Bruce fuera gay. Para nada. pero si que es cierto que cuando rodaba "El furor del Dragón" tuvimos un romance, más que todo, para experimentar nuestra sexualidad. Fueron dos meses intensos de amor puro.

Nos conocimos cuando Bruce fue al hospital para hacerse un exámen rutinario antes de comenzar a rodar la película. Yo estaba en Roma y estaba ingresado por un problema hepático agudo. Cuando Bruce Lee me vió todo amarillo me susurró "Eres el hombre blanco más amarillo que he visto jamás". Y yo le respondí: ¿Tú no eres el chino ese que arregla todo a patadas como los políticos?. Y de ahí surgió el amor.

El tiempo de rodaje nos quitó muchas horas y Bruce, al tener que rodar tantas escenas y compartir lecho conmigo, a veces se equivocaba, me pegaba a mi una paliza y se follaba a los actores. No estaba muy centrado.

Bruce era tremendamente bello. Cuando no hinchaba sus pectorales como los peces globo era un auténtico Adonis.
Me enseñó a comer con palillos ( en el plano sexual, me refiero ) y la cosa iba muy bien.
Si os fijais bien en la película entendereis el por qué esos grititos cuando reparte hostias.

Bruce Lee era muy nervioso. Ponía la misma cara de rabia repartiendo hostias como panes que cuando culminaba el acto sexual. A veces se despertaba con pesadillas y me destrazaba la casa a patadas.

Mientras estuvo conmigo no fue con mujeres aunque después se dedicara plenamente a ellas como era de su gusto.

Un dia, antes de terminar nuestro idilio, me dijo: "No veo bien el dejarte y seguir mi camino hacia la fama". A lo que yo le respondí: "¿Has intentado abrir un poco más los ojos?".

Bruce me hacía reir mucho. La pared de la habitación era amarilla y él se ponía desnudo sobre ella y me decía : ¿A que no sabes dónde estoy? Entonces se ponía cara a la pared y yo le decía divertido: "Ahora sí que las cagado, he visto un desconchado" (refiriéndose al ojete de Lee ) y ahí empezábamos una y otra vez con los actos amatorios.

Su chulería innata era fascinante. verlo entrenar era un espectáculo de grititos, saltos y patadas en el aire sin contar que su desmesurada cabeza hacia de eje de rotación.
Su comida favorita era las bolitas de Pollo. Yo era Pollo.

Bruce me enseño muchas cosas de su cultura. Por ejemplo: ¿ Sabes cual son los medicamentos que nunca desechan los chinos?
Los Nolotiles.

Acabó el rodaje, yo me vine a España, él se volvió a Hong Kong y atrás quedaron los momentos de sexo interracial, posturas imposibles, cólicos nefríticos y el aroma de su piel. Un aroma a limón y sándalo con toques de Loto y abeja almendralera.

Bruce, desde el cielo mándame un beso porque sigo enamorado de ti aunque hayan pasado tantos años. Te quiero.









2 comentarios:

  1. Jajaja...lo de las palizas en el lecho conyugal y el sexo en el plató es delirante. Claro ahora ya me cuadra que cuando es el día de difuntos siempre vamos un restorán chino o un wok.

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