VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

VAYA FINAL TRISTE PARA UNA VIDA DE MIERDA

24 mar 2013

PORNOGRAFIA Y ZORRERIO


El zorrerio puteril pudiera estar de capa caida. Quizá hay tanta putilla suelta y tanto cabronazo salido que para qué comerse el tarro en casa cuando en la calle llueven higos.
Está claro que al final de una porno ya se sabe que el chico no se casa con la chica, como dice el chiste. Pero lo peor es el regomello que te queda cuando, después de visionar el film, pesado y largo, te das cuenta que no se querían.
No conozco un solo caso de gente que no avance una pelicula porno por las tediosas escenas de sexo infinito que, cuando hay una felatio y la pasas aprisa, al final ya ves moho en el glande del rato que ha pasado.
Y si hablamos de penetraciones ahí tenemos un filón. Penetraciones de una duración asombrosa en la que dudas si no saldrá fuego del potorro como cuando queremos encender una hoguera a la antigua usanza. Se conocen casos de hombres que cambiaron la piel de sus miembros como si de una serpiente se tratara. Por eso las mujeres de las pelis tiene los genitales rasurados, para que no se encienda la yesca.
Hay actrices y actores que les introducen de todo por todos los orificios ( siempre se respetan los lagrimales, eso sí) que llegas a preguntarte por dónde respiran!
Y lo peor son los encuentros sexuales a principio del film:
- ¿Tiene hora, joven?
- Hora no, pero tengo una tranca como un tubo de silicona.

O la clásica visita al médico de una hermosa y casquivana jóven:
- Doctor me duele el pecho.
- Eso debe ser el síndrome "Aires de Mallorca"
- Pero, Doctor, yo nunca he estado en Mallorca!
- Ni yo en Canarias y mire que plátano más hermoso tengo!!!!

Que yo pienso: Esta gente tendrá familiares y amigos, ¿no?. ¿ Y qué dirán de su trabajo?
- Ay hija, en tu trabajo tendrás que tragar mucho.
- Uf, nos han dado por culo toda la mañana.
- Vaya trabajo...date por jodida.

Me he fijado, por ejemplo, que en los oscar ninguna porno se ha llevado una estatuilla al vestuario. También que, sea cual sea la película, los diálogos son siempre los mismos: "Oh, yeah" , "fuck me, baby" y gemidos gluturales con lo cual tampoco hay oscar al mejor guión.
Es difícil no hiperventilar.
Lo que me molesta es la cara que ponen las meretrices cuando son embestidas una y otra vez.Es la misma cara que ponen las cajeras del Carrefour cuando la maquina no lee el código de barras de los productos.
En el porno gay la cosa no va mejor. Aún no van por la primera escena y ya parecen dos becerras destetadas buscando ubre. La depilación es fundamental para no hacer de velcro.
En las pelis gay ya no hay ni trama absurda. Llegan y a centrifugar. Existen posturas imposibles que en la realidad no se pueden poner en práctica a menos que en vez de columna vertebral tengas una cuerda de tender. A veces te preguntas cómo puden verse la espalda sin girarse o saber dónde empieza uno y termina el otro. Es un amasijo como un plato de fideos chinos.
Los finales siempre son iguales para ambos géneros, hetero y gay. Y nunca lo patrocina La Lechera Astriana ni Pascual. Ahí habría filón.
Bueno esto da para mucho. Nos queda hablar de tipos de pililas, tipos de peliculas y especialidades.
Otro día más.


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